Convento de San José

Calle Las Madres, 4

A finales del S.XIX, coincidiendo con la llegada del ferrocarril, el monasterio se componía de un conjunto de casas, que se agruparon creando un espacio arquitectónico que aún hoy se conserva y una pequeña iglesia, hoy desaparecida, que fue sustituida, entre 1608-1615, por otra levantada con las trazas del arquitecto Francisco de Mora, que planteó el prototipo de iglesia carmelitana, con una planta longitudinal de nave única y orientación norte-sur; a cada lado de la nave se abren tres capillas.

El único acceso se abre a mediodía, concibiéndose la fachada tipo carmelitana, posteriormente reproducida en otras iglesias. Su estructura se encuentra coronada por un frontón triangular con un gran óculo en el centro. Bajo él se abre un nicho con la imagen del santo titular en mármol blanco.

Es este convento la primera fundación, recogiendo el ideal monástico de Teresa de Ávila, caracterizado por la sencillez y austeridad. Conserva las antiguas dependencias conventuales, que permiten imaginar cómo era aquel primer convento de la reforma y el espíritu de su promotora: cocina, refectorio, celda de la santa, claustro, campana fundacional y la escalera del diablo, por la que Teresa cayó en las Navidades de 1577, rompiéndose el brazo izquierdo. Varios de estos elementos pueden contemplarse en el museo del convento.

Declarado Monumento Nacional en 1968.

Horario: lunes a domingos, de 10.00 a 13.30 h. y de 16.00 a 19.00 h.